diciembre 12, 2011

The Roots
Undun

Bienvenidos a la mente Redford Stevens (protagonista principal de esta historia), quien está muriendo en reversa y regresando al momento en que se convirtió en una estadística y llegar a los momentos de su vida donde estaba más consciente. Sean bienvenidos a la vida de un criminal que quedó atrapado en el bullicio familiar y callejero, en las trampas que los medios de comunicación han documentado en incontables ocasiones, al ángulo de la reflexión en el relieve donde todo parece ser inútil. Su vida puede ser cualquier número de relatos mal dirigidos que lo destinaran con una etiqueta en el dedo del pie. Los oyentes son vagos enterrados en los mismos arquetipos del destino y luchas decisivas. El protagonista es un compuesto de ficción con un puñado de gente real donde ambos se ven filtrados en narrativas de cuestiones, divididos en ambivalencia, la falta de dirección y el fracaso, que lamentablemente no es nada irreal, que contiene mucho aprendizaje sin separarse del dolor. The Roots no nos cuenta una expansión del auge y la caída la historia del crimen, ninguna condena, ni apreciación o veneración a un hombre que vive fuera de la ley. Se trata de un estudio del carácter de un hombre cuya crisis existencial sólo termina en la muerte. El plasmar historias (de principio a fin durante un Lp) como estas resultan difíciles y más cuando Black Tought (un hombre más dado a las alusiones, al menos en este caso) es el principal catalizador lírico. Sin embargo si se produce a expensas de las matices, la línea de narrativa se vuelve fácil de rastrear a partir de la aceptación de Redford de su destino (Sleep) para el reconocimiento de lo que se está acercando (Make My), de vuelta a través de las declaraciones de la resistencia agravada (One Time), y el fatalismo de la celebración (Kool On), a lo largo de los altibajos que yuxtaponen la motivación e impotencia (Lighthouse). Cuando la parte los versos sombríos terminan, hay un alejamiento (I Remember) y desesperación (Tip The Scale), es cuando Undun se revela como una historia real y la muerte no es tan trágica como las circunstancias empujaron a ella. Otros dos problemas: La familiarización de esta historia, incluso como un servicio al estudio emocional profundo, es casi un fin mismo y la sensación de la música se siente menos inmediata. Este no es el álbum más accesible de The Roots, y es sin duda alguna, el más pesimista pero se trata de un lugar en el cual no siempre es fácil vivir, lo más probable es que se va a tomar un tiempo para hundirse dentro de este trabajo
Blakroc
Blakroc

Posiblemente el proyecto les recuerde aquella pésima colaboración Black Lips/GZA, no obstante The Black Keys tienen un plus añadido al apego a la música de raíces afroamericanas incluyendo al hip-Hop. Por ende Blakroc se apega al rock y blues pero enfocado con el espíritu callejero del rap. Esta combinación logra ir más allá de la especulación, y sobre todo, más allá de todo lo relacionado con el Rock-Rap o Nu-metal que dejó un mal sabor de boca en el pasado. ¿Definición? Sólido es la palabra correcta. Si bien no es un proyecto impactante, por lo menos se siente emocionante.
Doves
The Last Broadcast

Pertenecientes a la misma camada Post-Radiohead (Coldplay, Travis y Elbow), Doves se distinguen por su absoluta pasión interpretativa. The Last Broadcast, es un compendio de composiciones de belleza, sencillez y luminosidad. Hay aquí melancolía pero alejada de los azotes existenciales de Tom Yorke. Más que una reacción a la tendencia depresiva, esta banda se presenta menos oscuro, menos angustiado de una misma realidad sin caer en los facilísimos comerciales de otras agrupaciones británicas (las bandas mencionadas arriba).
VVV
Across The Sea

Resulta un tanto curiosa la interpretación de un texano sobre géneros como el Dubstep y UK Garage, géneros muy británicos. Across The Sea surge como una expresión el sentido que tienen estos ritmos pero no cae en las imitaciones burdas o copias sin rasgos de originalidad. Todo lo contario se aplica la visión que encuentra su propia lectura.
David Lynch
Crazy Clown Time

Ya sé que la mayoría lo conocen por ser el hombre del film renacentista moderno pero aquí debuta. Crazy Clown Time resulta visceral, de imaginación surrealista y fragmentada con argumentos de sus películas. Usualmente en este trabajo hay un abuso de los ecos y reverbs en un mundo creado por las atmosferas de lo oscuro, el mid-tempo, el Pop electrónico y Karen-O canta en algunos lugares (primer plano en Pinky’s Dream). Desafortunadamente ninguna de las canciones se siente como tal perosatisface más las necesidades personales del cineasta.
James Blake
CMYK

Esta es la tercera producción del londinense James Blake, su estilo es reconocible: Progresiones de Soul y Jazz (producto de años de lecciones de piano), con un tempo como si le hubieran bajado al pitch, un manejo de vocales (usualmente de él mismo), beats que están balanceados con sintetizadores, sub-bajeos con handclaps, snaps y otros sonidos humanos. CMYK se construye de samples primariamente de R&B de los 90’s, no obstante se incluye momentos Pop, un sonido retro y un ligero sonido futurista, lo cuál lo hace irónicamente contemporáneo.
Hezekiah
Consicious Porn

La descripción de este álbum contiene la misma representación auditiva con la se escucha; me refiero a una producción excelsa, progresiva y orgánica. En tintado con ingenio y coloreado por el ritmo, Consicious Porn es de buena calidad que no tiene límites con a través de mensajes duros encuentra de alguna forma el humor que viene surgiendo de la mente ecléctica de Hezekiah. Otro gran aporte viene por parte de sus invitados (dede Talib Kweli, Bahamadia, Cody Chestnut, Peddi Crak, Raheem Devoughn, entre otros).